domingo, 8 de diciembre de 2013

II TRAVESIA SOLIDARIA "LA PETAQUINA"

…Y llegó La Petaquina 2013, con sus ruteros, sus chalecos fluorescentes (estrenados para la ocasión por este bisoño club), sus patacabras con silenciador, como símbolo indeleble de nuestra artesanía, con sus cubiletes  (dulce típico de Grazalema), el pueblo que nos acogió con los brazos abiertos….y sus 200 participantes, algunos menos que el año anterior, pero con las mismas ganas de pasarlo bien.









El día acompañó, un poco frío por la mañana, pero cuando el sol dijo: ¡Aquí estoy yo!, el calor se hizo presente. A la altura de El Boyar, ya sobraba todo, algunos, los menos,  al mirador para desde allí inmortalizar otro de los emblemas que desde niño, los de por aquí, hemos tenido como tótem, al que algún día pudiéramos saltar, entre peña y peña, para alcanzar la inmortalidad, cual miembro de una comunidad salvaje.








En el Cortijo de las Albarradas , sorprendimos nuevamente a nuestra invitada (aunque pago su donativo) Katia, con que no había visto nunca tal cantidad de estos animales que para nosotros no sólo conocemos, sino que algunos de nosotros hacemos galas de ser y estar como ellas, como una cabra. Tratamos de explicarle,  torpemente, lo importantes que son para los ricos manjares de la zona su preciada leche.





















En las estribaciones del  Boyar y antes de entrar en la planicie que se ha formado entre lapiaces hacemos un pequeño descanso para reagrupar, momento este que aprovechan los más osados para visitar nuevamente el cortado del Salto del Cabrero, los que ya tenemos su cañón suficientemente memorizado, nos dedicamos a otras labores más prosaicas: resollar, aliviar nuestro equipaje, quitarnos prendas de abrigo y un pequeño tente en pie.





En un salto nos encajamos en esta planicie de que hablaba antes, aquí en compañía de nuestro rutero y amigo Curro Márquez, visitamos una fuente de agua perpetua, que él conocía de de su época infantil, cuando con su maestro de escuela D. Manuel Heliodoro, y gran aficionado a la caza, formaban un tándem casi inexpugnable para las piezas de caza menor que habitaban, otrora estas calizas. Aquí nuestro Benjamín y no es porque sea pequeño, es que se llama así, Benjamín Castellano, nos repartió un mosto de Trebujena que nos iluminó más,  si cabe el día. 




El discurso que ya viene siendo habitual, repleto de datos y fechas de nuestro maestro de cabecera, Paco Cabello Izquierdo, de los pagos en que nos encontramos; dan paso al descenso del puerto de D. Fernando, hasta el lecho del Pajarete y paso obligado por la casa del Cura, antes de entrar triunfalmente en Benaocaz, por el Barrio Nazarí.






Donde nos esperaban viandas del cerdo ibérico: Chorizo al vino, morcilla de asadura, morcilla de sangre y butifarra, todo ello regado con esplendida y abundante cerveza, en este punto, se hizo un alto para homenajear al grupo de rescate del Parque de Bomberos de Ubrique, que tan magnífica labor realiza, para salvaguardar la seguridad, de los que como a nosotros nos atrae nuestra sierra. El pergamino entregado por nuestro presidente Juan Carlos Huercano, lo recogió Juan Carlos Chacón, portavoz de este grupo de rescate.



Hubo un cambio de itinerario con respecto al programado y la bajada se realizó por Agua Nueva, por los Pernales de Villaluenga, para salir y pasar por  las calles:  Ronda, Villaluenga, La Torre, Caracol, Plaza de la Verdura, La Plaza, Callejuela de la Cárcel, Cervantes, Los Callejones y Paseo del Prado, para culminar en la Peña Sevillista de Ubrique y cerrar,  no sin antes,  una mención especial para nuestros ruteros:  Isabel Gil y Juan Aguilera, que con otras dos personas más, realizaron   la magnífica  e ingrata labor, de ruteros de cola,  al permitir con su gesto, que tres de nuestras más longevas senderistas,  pudieran realizar el recorrido íntegro, de unos 19 Kms. Gracias, gracias, gracias.





Agradecer la participación de todos los senderistas y especialmente al Club de Senderismo El Camaleón de Puerto Real por su nutrida concurrencia (54 personas) y colaboración extra con la causa.
Al final además de pasar un día formidable de senderismo y convivencia, se ha obtenido un balance positivo gracias a la contribución de todos, resultando un saldo de 746,07 euros que serán entregados en los próximos días al Centro Ocupacional El Curtido.
Salud y buen camino.

Texto: Juan Manuel Román
Fotos: Paco Rodriguez